En el manejo de las hernias discales con presión a la médula o raíces nerviosas y que dan cambios en la electricidad de los nervios (electromiografía) se realizan bloqueos transforaminales, nucleoplastías (hernias de disco contenidas) o discólisis con ozono (hernias de disco contenidas o extruidas). Tambien bajo control fluroscópico se realizan bloqueos de facetas inflamadas (articulaciones entre vértebras) y aplicaciones de ozono al espacio peridural (envoltorio de médula) por abordaje posterior.
Sala en la cual se realizan los procedimientos utilizando un fluroscópico. El fluroscopio se utiliza para realizar estudios de las estructuras del cuerpo en movimiento - similar a una "película" de rayos X. Se hace pasar un haz continuo de rayos X a través de la parte del cuerpo que va a examinarse, y se transmite a un monitor parecido a una televisión de forma que pueda verse en detalle la parte del cuerpo y su movimiento.
Estos procedimientos son realizados con el paciente bajo sedación (anestesia ligera como cuando se realiza una endoscopía por problemas gástricos) y no se utiliza anestesia general.
El paciente ya está sedado y en posición ventral (boca abajo en las lumbares y boca arriba en las cervicales) y se tiene preparada la región para iniciar el procedimiento. Se está corroborando con el fluroscopio la ubicación de la zona afectada.
Otra vista del paciente al que se le realizará una discólisis con ozono. Se puede observar el generador de ozono al fondo de la foto.
Se ha iniciado el procedimiento y se está introduciendo bajo control fluroscópico la aguja al espacio deseado.
Se ha iniciado el procedimiento y se está introduciendo bajo control fluroscópico la aguja al espacio deseado.
Acercamiento de aguja de radiofrecuencia, para nucleoplastía, ya colocada en el disco intervertebral.